martes, 8 de agosto de 2017

¿Tú, que harías?

Por: Miguel Marte

Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús.
Lucas 5:19

Hay momentos en la vida del ser humano, en los cuales, su decisión, marca un antes y un después.

Estos hombres de quienes habla la Biblia; llevaban cargado a otro hombre, que tenía un problema. Problema que probablemente se había perdido la esperanza de ser solucionado. Pero al oír de que había alguien que hacía milagros, y que además estaba en esa ciudad; ellos tomaron la decisión de llevar a aquél paralítico ante ese hombre para fuese sanado.

Al llegar ellos al lugar donde estaba Jesús, se ven en la dificultad de que, había una multitud tan grande en aquel lugar, que se les imposibilitaba la entrada a aquella casa; para poner el paralítico ante Jesús y fuera sanado.

Pero ese inconveniente no lo detuvo, ni tampoco mató la fe de ellos, porque tenían la seguridad de que Jesús era el único que podía sanar al paralítico. Y es ahí donde toman la decisión de subirlo por el tejado de la casa para ponerlo delante del doctor por excelencia… Jesús!!!

Así lo hicieron y aquel paralítico recibió su milagro, porque se tomó la decisión correcta en el momento indicado, estableciendo un antes, y un después en la vida de aquel paralítico.

El apóstol Pablo le dice a los romanos en su carta:

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Romanos 3:23

Aunque está palabra fue dicha hace Miles de años, y a un pueblo, y una generación que no somos nosotros los que vivimos hoy; hay en ella un factor común, que al pasar el tiempo y las generaciones, éste factor no ha pasado, sino que, aún está vigente en el mundo. Éste factor se llama “pecado” y su resultado es: muerte y condenación eterna en el infierno para todos aquellos que hoy viven en el.

Pero así como Dios le dijo al pueblo de Israel por medio del profeta Jeremías:

 He aquí pongo delante de vosotros camino de vida y camino de muerte.
Jeremías 21:8

… para que el pueblo elijiera por cual ir; así el apóstol Pablo le dice en su carta a los Romanos, y a los que vivimos hoy también;

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
Romanos 3:24-25

Una vez más, Dios le da la oportunidad de elegir:

Vivir una vida de pecado, y morir eternamente en el infierno.
O, aceptar a Jesucristo como tú Señor y salvador para que vivas eternamente en el cielo.

Así como solo en Jesús aquel paralítico halló sanidad; solo en Jesús podemos hallar la salvación de nuestra alma.

¿Usted que hará?

Hoy y ahora es el momento de tomar la decisión correcta para su vida, la cual marque en usted un antes, y un después.

¡Que Dios te bendiga!

miércoles, 5 de julio de 2017

Humildad y Obediencia

Flp 2:5  Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

Cuando Jesús vino al mundo, estaba claro de que, no vino a completar una misión suya propia, a título personal; Sino que, estaba siendo un instrumento de Dios para salvar al mundo. Por tales razones Jesús siempre hacía referencia a:

Mi padre que me envió…
Para que mi padre que está en los cielos sea glorificado…

Así Jesús ponía en evidencias su humildad y su obediencia al Padre. De la misma manera que Cristo vino al mundo con una misión; también nosotros fuimos salvo para una misión… andar como el anduvo y hacer la obra que él hizo.

Jesús nunca tuvo la intención de proyectar su imagen, aunque, ocasiones y provocaciones no faltaron para que lo hiciera, pero él siempre se mantuvo humilde y obediente al propósito de Dios para con el mundo.
Para ilustrar a los lectores vamos a tomar como ejemplo los siguientes acontecimientos, en los cuales Jesús pudo demostrar a los que lo injuriaban; su poder y que es hijo de Dios:

Mat 4:3  Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí que estas piedras se conviertan en pan.
Mat 4:6  y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:
A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán,
 Para que no tropieces con tu pie en piedra.

Luc 22:64  y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó?

Mar 15:29  Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas,
Mar 15:30  sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz.

Luc 23:39  Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.

En cada uno de estos casos Jesús pudo exhibir su poderío y majestad y no lo hizo, sino que permaneció humilde y obediente. De haber sido él una un hombre orgulloso y altanero, que buscara su propia exaltación;  bien pudo entonces demostrar que él era Dios, porque el objetivo de todo orgulloso es; demostrar y exhibir que es mejor, y más capaz que los demás, y que todos le alaben. Jesús no se complacía en eso, sino en servir a su prójimo y en que, el Padre fuera glorificado en él.

En Filipo habían algunos que se dedicaban a predicar el evangelio por contienda y por envidia, para que la gente lo vieran, orondo y pomposo. Pero también habían otros que predicaban de buena voluntad y por amor. En todo caso el apóstol Pablo hace un llamado a los Filipenses, llamado que no pereció con Pablo ni con los primeros cristianos que habían en Filipo, sino que, este llamado aun continua abierto y vigente para todos nosotros los que aun vivimos y predicamos el evangelio de Jesucristo.

Este llamado es: que haya en nosotros el mismo sentir que hubo en Cristo.
Jesucristo era humilde, dispuesto a negar sus derechos, a fin de obedecer a Dios y servir a la gente. Como Cristo, debemos tener una actitud de siervo y servir por amor a Dios y a los demás, no por temor o sentimientos de culpa. Recuerde, usted puede elegir su actitud. Puede acercarse esperando ser servido o puede buscar la oportunidad de servir a otros.

Que Dios les bendiga ricamente!!!


By: Miguel Marte