Labels

miércoles, 27 de septiembre de 2017

La cobardía

Sabías que la cobardía es un tropiezo para ir al cielo?

Si, lo es, y a continuación lo voy a sustentar con el siguiente acontecimiento histórico, Bíblico.

Cuando Samuel le dice a Saúl que el había sido elegido por Dios para ser príncipe de su pueblo Israel, la repuesta de Saúl fue la siguiente:

Saúl respondió y dijo: ¿No soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeña de las tribus de Israel? Y mi familia ¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me has dicho cosa semejante? 1 Samuel 9:21

Saúl se creyó muy poca cosa para ocupar esa posición.

Cuando el profeta Samuel iba a posicionar a Saúl como rey de Israel ante todo el pueblo, acontece:

Y haciendo Samuel que se acercasen todas las tribus de Israel, fue tomada la tribu de Benjamín. E hizo llegar la tribu de Benjamín por sus familias, y fue tomada la familia de Matri; y de ella fue tomado Saúl hijo de Cis. Y le buscaron, pero no fue hallado. Preguntaron, pues, otra vez a Jehová si aún no había venido allí aquel varón. Y respondió Jehová: He aquí que él está escondido entre el bagaje. Entonces corrieron y lo trajeron de allí; y puesto en medio del pueblo, desde los hombros arriba era más alto que todo el pueblo.
1 Samuel 10:20-23

 Así deja evidenciado Saúl la falta de valentía que había en el.

Pero éste acontecimiento anterior no es nada comparado, a cuando Dios envía a Saúl a destruir a los Amalecitas por oponerse en el camino cuando Israel subía de Egipto. Dios por medio de Samuel manda a Saúl a destruir a todo el pueblo de Amalec, desde el más pequeño de ellos hasta el más anciano, aún los niños de pecho. Pero Saúl se vuelve contra Dios y hace lo contrario por cobarde.

Esto es lo que aconteció: Saúl y su  ejército acaban con lo más vil del pueblo de Amalec, y tomaron para sí lo mejor del ganado y ovejas, y peor aún dejaron con vida al rey Agag, rey de Amalec. Y cuando regresan supuestamente victoriosos, mofándose ante Samuel por haber "cumplido con el mandato de Dios" acontece lo siguiente:

Vino, pues, Samuel a Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas tú de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová. Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos? Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos.
1 Samuel 15:13-15

Entonces luego que el profeta Samuel le habla al rey Saúl sobre las consecuencia que venían, primero por su desobediencia, y segundo por cobarde; esta es la repuesta de Saúl en la cual reconoce su miedo:

Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado,
1 Samuel 15:24

En conclusión: hay que ser valiente no cobarde para poder ir al cielo con Cristo. En la vida nuestra como cristiano, hay cosas que debemos perderlas para ganar a Cristo.

El apóstol Pablo dijo:

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Gálatas 2:20

Que Dios les bendiga !

By: Miguel Marte

martes, 8 de agosto de 2017

¿Tú, que harías?

Por: Miguel Marte

Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús.
Lucas 5:19

Hay momentos en la vida del ser humano, en los cuales, su decisión, marca un antes y un después.

Estos hombres de quienes habla la Biblia; llevaban cargado a otro hombre, que tenía un problema. Problema que probablemente se había perdido la esperanza de ser solucionado. Pero al oír de que había alguien que hacía milagros, y que además estaba en esa ciudad; ellos tomaron la decisión de llevar a aquél paralítico ante ese hombre para fuese sanado.

Al llegar ellos al lugar donde estaba Jesús, se ven en la dificultad de que, había una multitud tan grande en aquel lugar, que se les imposibilitaba la entrada a aquella casa; para poner el paralítico ante Jesús y fuera sanado.

Pero ese inconveniente no lo detuvo, ni tampoco mató la fe de ellos, porque tenían la seguridad de que Jesús era el único que podía sanar al paralítico. Y es ahí donde toman la decisión de subirlo por el tejado de la casa para ponerlo delante del doctor por excelencia… Jesús!!!

Así lo hicieron y aquel paralítico recibió su milagro, porque se tomó la decisión correcta en el momento indicado, estableciendo un antes, y un después en la vida de aquel paralítico.

El apóstol Pablo le dice a los romanos en su carta:

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Romanos 3:23

Aunque está palabra fue dicha hace Miles de años, y a un pueblo, y una generación que no somos nosotros los que vivimos hoy; hay en ella un factor común, que al pasar el tiempo y las generaciones, éste factor no ha pasado, sino que, aún está vigente en el mundo. Éste factor se llama “pecado” y su resultado es: muerte y condenación eterna en el infierno para todos aquellos que hoy viven en el.

Pero así como Dios le dijo al pueblo de Israel por medio del profeta Jeremías:

 He aquí pongo delante de vosotros camino de vida y camino de muerte.
Jeremías 21:8

… para que el pueblo elijiera por cual ir; así el apóstol Pablo le dice en su carta a los Romanos, y a los que vivimos hoy también;

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
Romanos 3:24-25

Una vez más, Dios le da la oportunidad de elegir:

Vivir una vida de pecado, y morir eternamente en el infierno.
O, aceptar a Jesucristo como tú Señor y salvador para que vivas eternamente en el cielo.

Así como solo en Jesús aquel paralítico halló sanidad; solo en Jesús podemos hallar la salvación de nuestra alma.

¿Usted que hará?

Hoy y ahora es el momento de tomar la decisión correcta para su vida, la cual marque en usted un antes, y un después.

¡Que Dios te bendiga!